17.12.15

Decepción

Parado, a los pies de la cama, la contemplaba.
Inmóvil, con los ojos cerrados, parecía dormir plácidamente.
De tanto en tanto él se ahogaba en llanto o daba gritos desgarradores.
Ella ya no volvería a hablarle, ya no escucharía sus disculpas, ya no lo volvería a ver.
Él no podía creer que hubiera partido, que sólo viera su cuerpo y su alma no estuviera allí.
Ya era tarde, ya no podía ayudarla.
Hubiese querido volver el tiempo atrás y abrazarla fuerte para no dejarla ir.
Sola, deprimida y  desengañada  había hecho una fatal combinación de pastillas y alcohol.
T.A.M.

12.12.15

Ella

Cristina
CFK Hizo historia sin duda, amada u odiada, no pasó desapercibida.
El tiempo pondrá las cosas en su lugar y sabremos de ella un poco más.
En mi caso no la conozco personalmente por lo cual no puedo decir que le tenga afecto o cariño. Pero sí me despertó mucha admiración.
El carácter fuerte, tal vez algo soberbio, que a muchos les molesta o molestaba me resultó el apropiado para enfrentar un cargo de tal envergadura y para resistir los atropellos.
La inteligencia y la elocuencia en sus discursos hicieron que me diera placer escucharla, en tanto a otros los abrumaba.
Sin duda una figura irrepetible, con sus vitudes y defectos.
Para terminar comparto una nota, claramente a favor, de Anfibia
http://www.revistaanfibia.com/ensayo/fuiste-un-lujo/

1.12.15

¿Cómo llegué a la pintura japonesa?

Siempre me gustó pintar, recuerdo cuando era chica hacía mezcla de témperas para lograr nuevos matices, amo los colores, los lápices y pinceles.
Al estudiar paisajismo tuve la oportunidad de conocer la acuarela y este material me encantó.
Fui a algún que otro taller que no me atrapó y pinté por mi cuenta tribales y otros motivos en acrílico.
Pero siempre estaba latente la idea de pintar con acuarelas.
Busqué un taller que se dedicara a esta técnica y no encontré.
Hasta que un día hablando con mi amiga, Paula me dijo que buscara por Sumi-e a lo que le pregunté -¿Y eso qué es?
Googlé y así dí con Cristina en el Centro Okinawense de Buenos Aires.
Me inscribí con tiempo quedando en lista de espera ya que no había vacantes.
En abril de 2014 comencé al fin el taller "escuela", como aclara mi querida profe.
Cuando Cristina me preguntó qué me había llevado hasta allí le dije que quería pintar con acuarelas.
Quiso saber si había incursionado en alguna disciplina oriental a lo que respondí que no, que sólo conocía la comida. Me dijo -Creo que estás en el lugar equivocado.
El camino se me hacía difícil, la disciplina oriental es algo rigurosa, además hay que manejar la paciencia y mi ansiedad me jugaba en contra.
Desde abril y hasta fines de septiembre o principios de octubre iba día a día, pensando que tal vez era el último.
En esos meses seguí adelante por el grupo y por la profesora, por la buena vibra de todos ustedes a quienes les agradezco mucho.
Hasta que un día hice un click y supe que la pintura japonesa era lo mío, que la había incorporado definitivamente.
Y el sumi en especial me deslumbró, así hoy pinto mayormente con tinta y estoy empeñada en aprender a manejar bien la misma, cosa bastante difícil por cierto pero que me da muchas satisfacciones también.
Muchas gracias sensei Cristina Ishikawa, es un gusto haberte conocido y transitar con placer este camino de arte!!!

PD: También puedo agregar que por "esas causalidades de la vida" también llegó mi momento para hacer reiki junto a la sensei Michiko que me recomendó Cris. 
Y como frutilla del postre con respecto a la pintura, siendo mi pintor occidental favorito Monet saber hace unos pocos días que sus pinturas tienen reminiscencia japonesa.