12.9.14

Sin señal

Desde el día 26 de agosto no hay señal en los celulares de la empresa Claro en mi domicilio. Nos vemos afectados los miembros de la familia que tenemos dicho servicio.
También he corroborado que no funcionan los celulares de aquellos que han llegado a mi casa y tienen la misma compañía.
Hice varios reclamos a Claro, vía mail, facebook, twitter. se comunicaron por teléfono (al de línea por supuesto) y confirmaron la falla de la antena que corresponde a esta zona.
Pero después de unas tres semanas aún no fue reparada.
Nuestros ladrillos, digo celulares, nos mantienen incomunicados, es simple, es Claro.

1.9.14

Desde el corazón

Hace unos meses mi hijo mayor y su novia decidieron vivir juntos.
Eligieron una zona muy bonita, bastante acomodada.
Sumando sus sueldos pudieron alquilar un pequeño departamento donde deseaban.
Al poco tiempo conocieron a un muchacho joven, discapacitado motriz, que cartoneaba.
Algún día mi hijo le compró una hamburguesa o un agua para calmar el hambre o la sed.
No le dio una moneda pero sí le dirigió la palabra y el joven le agradeció la deferencia, sintiendo que para alguien no era invisible.
Porque muchos ofrecen limosna sin ver, casi tapándose los ojos o mirando para otro lado.
Unos días más tarde mi hijo conoció otro costado de la sociedad, historias duras de vida; chicos abandonados o que huyeron de su hogar.
Supo de las miserias que padecían de primera mano, no de diarios o revistas. De gente que lucha en la calle por sobrevivir, por ganarse un plato de comida o pagar una habitación para dormir.
Gente cuyas pertenencias se pueden guardar en una mochila que deben llevar consigo para que otro pobre, entre los pobres, no le robe lo poco o nada con que cuenta.
También conoció a una señora, humilde, que haciendo malabares tiene un comedor infantil, una anónima, que no recibe subsidios de nadie y se las arregla para cocinar unos guisos para compartir.
Otra mujer que va a la Iglesia y comparte la palabra de Dios. Y el chico, que no tiene nada más que a sí mismo, cree en Dios y agradece la palabra y la atención.
A las pocas semanas mi hijo tomó la decisión de cocinar los domingos empanadas para repartir. Y desde entonces, cada domingo a la tarde los pibes esperan comerlas calentitas, recién sacadas del horno.
Este acto de amor no tiene bandera política ni partidaria, nace desde el corazón y no quiere teñirse de ningún color.
Sabe que no puede hacer mucho más, poniendo de su bolsillo, pero se siente comprometido con el prójimo.

Decidí escribir este post al ver tanto egoísmo desperdigado por los que más tienen, por los que no saben de carencias, por los mezquinos que no ven más allá de su bolsillo. Por los que se quejan y viven holgadamente. Por los que no tienen conciencia social ni humana, por la indiferencia que les gana.


28.8.14

Un paro poco feliz

Hay derecho a parar, a trabajar y a circular.
No hay derecho a coartar la libertad de elegir.

Un paro obligado en muchos casos; éste sí es un hecho de temer y da cierta inseguridad. Después algunos medios van a decir que fue alto el acatamiento sin tomar en cuenta que los trabajadores se ausentaron por sentirse amenazados.
En Avellaneda, en la esquina de Av Mitre y 9 de Julio, la estación de servicio dejó de atender por algún apriete. En la entrada de Walmart había vallas y mucha gente afuera del local, no sé porqué ni quise acercarme a averiguar.
Los comercios de Av Mitre y Av Belgrano que esta mañana tenían sus puertas abiertas no sabían si se verían forzados a cerrarlas en cualquier momento (dicho por los propios empleados).
Es lamentable como hay hombres dispuestos a patotear mientras los cerebros gordos los manipulan desde la comodidad de sus sillones y lo ven todo por TV.